Por Sofía Mireles Gavito*
El célebre hijo de Ixhuatán, Oaxaca, el poeta, narrador, ensayista, orador, servidor público, maestro, representante popular e historiador Andrés Henestrosa Morales nació el 30 de noviembre de 1906. Hasta la edad de 15 años habló exclusivamente su lengua zapoteca.
Obtuvo de su paisano, el maestro José Vasconcelos, entonces Secretario de Educación Pública, una beca para estudiar en la ciudad de México. Se formó en la Escuela Normal de Maestros y en la Universidad Nacional cursó la carrera de Abogado. En la cual, al lado de los jóvenes de su generación, luchó en 1929, por la autonomía universitaria. En 1936, en atención a sus logros y merecimientos académicos, obtuvo la beca de la Fundación Guggenheim de Nueva York para realizar estudios sobre la cultura zapoteca. Y entre 1936 y 1938, recorrió gran parte de Estados Unidos para sus investigaciones, que tuvieron como resultado la hispanización del idioma zapoteco, la creación de su alfabeto y un Diccionario zapoteco- español. Su contribución resultó útil para avanzar en la enseñanza del español a las comunidades zapotecas de su tierra.
Durante el viaje que realizó en 1937 a Nueva Orleans, escribió una de sus obras más famosas: Retrato de mi Madre. Su obra literaria comprende relatos, ensayos, antología y periodismo. Desarrolló una labor periodística por más de 50 años en diversos diarios de circulación nacional como: El Nacional, Excélsior, El Universal, Novedades y El Día, entre otros. Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua el 23 de Octubre de 1964 como miembro numerario, ocupando la silla XXIII, organismo en el que de 1965 a 2000 ocupó el cargo de bibliotecario. Fue maestro de Lengua y Literatura en la UNAM y en la Escuela Normal de la Secretaria de Educación Pública. Fue Diputado Federal en las legislaturas: XLIV, XLVI y LIV; y Senador de la República en la LII y LIII legislatura. Fue Jefe del Departamento de Literatura del INBA (1952- 1958).
Dentro de su obra literaria destacan: Los Hombres que dispersó la Danza (1929); Retrato de mi Madre (1940); Los Cuatro Abuelos (carta a Griselda Álvarez, 1960); Sobre el Mi (carta a Alejandro Finisterre, 1936); Obra Completa (Opúsculos hasta 1972); Una Confidencia a Media Voz (carta a Estela Shapiro, 1973); y Carta a Cibeles, 1982. Estas cuatro cartas autobiográficas han sido reunidas en un volumen bajo el título: “El Remoto y cercano ayer”. En 1972, bajo el título de Obra completa, apareció en un volumen todo cuanto hasta entonces había publicado. Posteriormente publicó De Ixhuatán, mi tierra a Jerusalén, tierra del Señor (1976) y El Maíz, riqueza del pobre (1981).
Ejerció el periodismo durante cincuenta años, colaborando en los diarios más importantes del país como: El Nacional, Excélsior, El Universal, Novedades y El Día, entre otros. Dirigió la Revista El Libro y El Pueblo y fue fundador de Las Letras Patrias.
RECONOCIMIENTOS.
Andrés Henestrosa recibió las siguientes distinciones:
La Medalla Elías Sourasky (1973),
El Premio Nacional de Periodismo (1983)
La Presea Ciudad de México (1990),
El Premio Internacional Alfonso Reyes (1991),
La Medalla Ponciano Arriaga, por meritos legislativos (1991),
El Premio Juchimán de Plata,
La Medalla Ignacio M. Altamirano, de la SEP (1992),
La Medalla René Cassin, de la Tribuna Israelita (1992),
La Medalla Belisario Domínguez (1993),
La Medalla al Mérito Benito Juárez, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (1993),
El Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Literatura (1994), y
La Medalla de Oro del INBA (2002).
El 30 de noviembre del 2003, en la ciudad de Oaxaca, al celebrarse su onomástico noventa y siete, se inauguró la Biblioteca que lleva su nombre, y en la cual se encuentran 40,000 volúmenes que él adquirió a lo largo de su vida.
HOMENAJES.
Recibió diversos homenajes como los rendidos en el Palacio de Bellas Artes, La Casa Lamm y la Academia Mexicana de la Lengua. Con motivo de sus cien años de vida, recibió el Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana (2007). Este escritor, orgullo de Oaxaca y también de México, murió en la ciudad de México el 10 de enero del 2008. Podemos decir, que su vida y su obra son ejemplo de síntesis de los valores culturales de México. Además de ser un personaje de gran valía por haberse titulado en una lengua que aprendió a los 15 años. En su discurso al recibir la medalla Belisario Domínguez nos dice: “Nunca fue fácil ni venturosa nuestra historia. Difícil y desventurada ha sido. Decir que está escrita con lágrimas y sangre no es un recurso retórico sino la expresión de una escueta verdad. En vigilia hemos vivido, atentos a las asechanzas del exterior y del interior. Nuestra historia se escribe todos los días…”
*Cronista Tonalá, Chiapas.